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Lo que debes saber sobre el consumo de medicamentos de prescripción.

La mayoría de los medicamentos se han inventado para ayudar a la gente, incluyendo los antibióticos, las vacunas o las medicinas para combatir enfermedades o aliviar el dolor. Si se usan correctamente y son prescritos por un médico, pueden hacer maravillas. Pero si se consumen sin receta, pueden volverse muy peligrosos, especialmente para los jóvenes y adolescentes.

Los medicamentos son sustancias químicas cuyo propósito es cambiar la manera en que funciona el cuerpo. Los hay en muchas diferentes presentaciones: pastillas, inyecciones e inhalantes. Pero su propósito es siempre el mismo: que el medicamento entre al torrente sanguíneo. Para que un medicamento sea efectivo, un doctor debe recetarlo tomando en cuenta la historia clínica, el peso, la edad y la química corporal del paciente. Se debe determinar cuánto necesita, con qué frecuencia, y las condiciones necesarias para ingerir o administrar el medicamento.

Los medicamentos pueden agudizar o entorpecer los sentidos, cambiar la química corporal e incluso afectar la manera en que tomas decisiones. Tomar un medicamento sin prescripción es sumamente peligroso. Y consumir múltiples medicamentos sin sus correspondientes prescripciones es jugar con fuego.

Nunca te tomes una pastilla o medicina que no te hayan recetado. Si tomas medicamentos cuando estás saludable, te pueden enfermar.

De fiesta no tiene nada.

Algunos chavos creen que tomar medicinas y hacer fiestas “de fármacos” o para “medicarse” es una forma de divertirse. En estas fiestas los invitados traen y comparten los medicamentos de prescripción que encuentran en los gabinetes de medicinas de sus papás. Es común que se tomen diferentes tipos de medicinas a la vez, sin saber si los medicamentos podrían reaccionar de manera peligrosa entre sí, ¡o sin saber si son alérgicos a alguna de las sustancias que se están tomando! Esto es demasiado peligroso y puede resultar en efectos secundarios como el vómito, frecuencia cardiaca o presión arterial elevada, pérdida de conciencia o incluso la muerte.

Anfetaminas

Las anfetaminas son estimulantes que vienen en pastillas o tabletas y se pueden ingerir o inhalar. Comúnmente se recetan como medicinas para adelgazar, ya que aceleran los procesos cerebrales y corporales.

Términos de slang: anfetas, o en inglés speed, dexies, uppers y bennies.

Síntomas:

  • Frecuencia cardiaca y respiración aceleradas.
  • Presión arterial alta.
  • Sudoración, temblores, dolor de cabeza, visión borrosa e insomnio.
  • Diarrea (¡¿a quién le gusta?!).
  • Intensas sensaciones de fortaleza, agudeza mental y energía.

Peligros:

  • Pueden causar alucinaciones y paranoia severa.
  • Generan gran adicción psicológica.
  • El síndrome de abstinencia incluye agresividad, ansiedad y deseo intenso de la
    droga.
  • Cambios de humor intensos.
  • Diarrea. (¡Qué asco!)

Estimulantes

Los estimulantes son drogas que incrementan la actividad cerebral. Entre ellos se encuentran el Adderall, Dexadrine y el Ritalin. Generalmente se les utiliza para tratar la narcolepsia, el Síndrome de Déficit de Atención e Hiperactividad y como un tratamiento a corto plazo para la obesidad. Para drogarse se ingieren o se inyectan.

Síntomas:

  • Se experimenta mayor agudeza mental, atención y energía.
  • Proporcionan una intensa sensación de bienestar.
  • Pulso muy acelerado.
  • Respiración más rápida.
  • Pueden conducir a experimentar hostilidad o paranoia.

Peligros:

  • Se incrementan la presión arterial y la frecuencia cardiaca.
  • Se constriñen los vasos sanguíneos.
  • Se incrementa el nivel de glucosa en la sangre.
  • Se acelera la respiración.
  • Se pueden producir ataques cardiacos o convulsiones.
  • La temperatura corporal se eleva a niveles peligrosos.

Sedantes y Calmantes

Los medicamentos conocidos como Nembutal, Valium, Mebaral, Quaaludes y Xanax son sólo algunos de los depresivos que utilizan en estos días los chavos para drogarse. Se utilizan para tratar la ansiedad, la tensión, los ataques de pánico y los trastornos del sueño. Reducen la actividad cerebral, de manera que proporcionan un efecto adormecedor o calmante. Son pastillas que se ingieren o inyectan.

Síntomas:

  • Se arrastran las palabras.
  • Respiración entrecortada.
  • Desgana y fatiga.
  • Desorientación y falta de coordinación.
  • Pupilas dilatadas.
  • Las dosis altas pueden ocasionar daños a la memoria, irritabilidad y desarrollo
    de paranoia o pensamientos suicidas.

Peligros:

  • Pueden hacer más lenta la respiración.
  • Pueden alentar el corazón y la respiración hasta llevar a la muerte.
  • Son altamente adictivos.
  • Se sufre de síndrome de abstinencia.
  • Su consumo puede ocasionar convulsiones.